Una sonrisa fugaz
Una mirada turbada
Un todo de la alegría
Es más de lo que tengo
Una, otra y otra vez
Son los vacíos espectros
Vehementes e iterativos
Clavados en esa clarividencia
Esa, esa, si aquella
Que es más tuya que mía
¡Esa! ... Razón irrisoria
Resuena la remembranza
Nexo de la vida y la muerte
Gnosis de Grecia y Egipto
Conmoción mía y vuestra,
Deja de pensar en ella
De radiales ojos negros grandes,
Mirada más sublime que cualquiera
Decorada con abanicos altivos;
Perspicaces y serafines ademanes
La piel más dorada que el oro
Rostro redondo, elixir de vida
Figura de ambrosia perfecta
Entre desmedidas medidas
Que atormentan, tonifican
Sueño eres amada de otro
Imágenes tuyas, es todo
Cuanto tiene la memoria mía
Mente de la mente mía
Relámpago de luz, soplo de vida
Vela tu imagen de esta mente
Porque sólo así te podré olvidar